time inEl Time-in es una forma de contención para los berrinches o pataletas. Es lo contrario a la sillita de pensar. Es una estrategia de disciplina respetuosa que fomenta la contención mediante la cual enseñamos auto-regulación emocional. Es lo contrario al time-out. Sabés qué es, cómo usarla y qué sigue después?

 

 

 

 

Cuándo usarla?

Cuando ha sucedido algo que ha llevado a nuestros pequeños hijos a enojarse o llorar, un time-out los obligaría a irse solos sin saber que hacer con esos sentimientos. El Time-in por el contrario ofrece las herramientas para que nuestros hijos vayan aprendiendo como manejar sus emociones.

 

Cómo?

Con nuestro ejemplo y serenidad. La próxima vez que algún detonante suceda (como no poder tocar algo o jugar con algo que no es pemitido) y tu hijo entre en berrinche o pataleta, ofrécele a tu hijo un abrazo o la oportunidad de irse a sentar juntos a algún lado (o quedarte simplemente a su lado, pero nunca abandonarlo). No temas que al acompañarlo signifique que estás reenforzando alguna conducta inapropiada, el amor incondicional nunca malcría, es el oxígeno de los niños, sin esto no pueden tener una salud mental apropiada. Lo que estás es demostrandole que siempre vas a estar ahí para el y que le vas a ayudar con sus emociones. Después de todo el amor de un padre es incondional y solo a partir de esa premisa podemos construir la base para que nuestros hijos tengan la confianza de buscarnos no solo en las buenas, sino también cuando tengan problemas (y conforme vayan creciendo vamos a querer que nos busquen cuando tenga un problema para poder escucharlos y guiarlos).

 

Cómo funciona?

En el time-in lo que hacemos es aceptar la emoción. Eso no significa que aceptamos la acción, sino que sabemos que hasta que la emoción no este resuelta no vamos a poder trabajar en la acción (si fuera necesario). Es importante saber que TODAS las emociones son aceptadas, enojo, tristeza, frustración, decepción, etc, después de todo son emociones normales que todos sentimos a cualquier edad, aún de adultos. Atendemos las emociones antes que a nada porque sabemos que cuando nuestro hijo está sumergido en un mar de sentimientos es incapaz de escuchar nuestras razones acerca de su conducta, no puede, su cerebrito está inundado de cortisol y adrenalina. Ahí entramos nosotros, a ayudarle a manejar esas emociones primero. Recordemos que el problema no es la emoción (ej el enojo), es el no saber que hacer con esos sentimientos lo que nos lleva a actuar de formas inapropiadas.  Los niños aprenden a autoregularse (o sea volver a la calma luego del enojo) cuando han aprendido que no es malo enojarse, que no es malo ponerse triste, que a todos nos pasa y que mamá y papá siempre los aman. Es mediante esta contención que van creando sinapsis nuevas que más adelante les ayudará con el autocontrol (crean caminos neuronales que se activarán por sí mismos). Es através del amor incondicional y la guía, que aprenden a manejar sus emociones para luego ir expresándolas de formas apropiadas.

 

Pero qué pasa si no acepta mi abrazo? Si tu hijo te acepta el abrazo, hazlo. Si no lo acepta está bien, no todos somos iguales y a veces no queremos un abrazo. Hazle saber que te vas a mantener cerca, que lo amas y esperarás a que esté listo para tu compañia ("Estás muy bravo. Yo entiendo. Acá estoy yo para darte un abrazo apenas estés listo. Te amo").

 

Qué decir?

Ya sea que te permita abrazarla o no:

  • Puedes mantenerte en silencio si no te permite hablar o si ves que lo molesta aún más
  • O puedes reflejar sus emociones (O sea poner en palabras lo que crees que está pensando o sintiendo) "Te veo muy molesto. Es díficil cuando queremos jugar con algo que no podemos tener". Evitemos discursos largos y compejos, unas frases sencillas y comprensivas están bien.
  • Si no hablaste durante el "berrinche", es importante hacerlo cuándo se va calmando. Lo hacemos para irles ayudando a identificar sus emociones para que más adelante sepan que están sintiendo y puedan manejarlo, esto es inteligencia emocional.

 

Qué hacer cuándo se ha calmado:

Una vez que nuestro hijo se ha calmado, ahí podemos darle seguimiento a la conducta que detonó el berrinche:

  • A veces con reconocer lo díficil que ha sido la situación para ellos es suficiente (el paso anterior) "Estabas triste porque dije que ya nos teníamos que ir, entiendo". (El llorar no es un problema de comportamiento, por lo tanto no necesita ser corregio, tan solo acompañado).
  • A veces sí tendremos que hablar sobre qué pudo haber hecho en lugar de lo que hizo. No podemos simplemente decir que no se pega, tenemos que darle una habilidad, tenemos que decirle qué si hacer para expresar su enojo de otra forma. Esto lo hacemos justamente como paso final porque entre lágrimas y pataletas el niño es incapaz de aprender, sólo puede escucharnos cuándo se ha calmado y sabe que estamos de su lado.

 

El "time-in" es hermoso para los pequeños, para los más grandecitos también podemos usar otra estrategia de disciplina respetuosa como un Rincón Feliz.

 

Recordemos, el time-in tiene como objetivo ayudar a nuestros hijos a manejar sus emociones, a entender que todos los sentimos y que siempre los amamos. Con el tiempo irán aprendiendo con nuestra guía como ir manejando esas emociones.

 

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Enfoque "Disciplina con Empatía". Original de Andrea Acosta. Psicóloga. Derechos Reservados