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1-3 años:
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ToddlertantrumVivimos en una sociedad que tiene una actitud exigente y crítica hacia los padres y los niños pequeños.

A menudo, la actitud hacia los niños en público es que deben ser vistos y no escuchados, que los padres deben tener el control de la conducta del niño, y que los niños que tienen rabietas en público son una molestia. En resumen, los niños no son totalmente bienvenidos. Su frescura, la curiosidad y la expresión franca de los sentimientos no se ven como normales.

Además, la tradición de crianza de los hijos que se ha transmitido a la mayoría de nosotros nos pone en franca lucha ante nuestros hijos cuando su comportamiento no es conveniente para los adultos. Otros esperan de nosotros que los critiquemos, que usemos palabras duras, castiguemos, aislemos, los avergonzemos (burlándonos de su llanto y usando descalificativos como 'dramático', 'llorón', 'necio'...), amenazemos o agredamos físicamente a un niño que está mostrando un "mal comportamiento".

Ningún padre realmente quiere actuar como un adversario hacia el niño que ama.

Tratamos a nuestros amados hijos de esta manera cuando no podemos pensar en nada más que hacer, cuando nos sentimos muy molestos, o cuando tememos la desaprobación de los demás.

Usted puede aprender a predecir los momentos y las rabietas emocionales de su hijo en público.Hay ciertas situaciones que a menudo generan que los niños pequeños exploten en un berrinche (carga emocional negativa). Estas situaciones incluyen:   

  • Estar con varias personas: Con toda la familia en una cena, en una reunión familiar, una fiesta de cumpleaños, la tienda de comestibles, una iglesia o templo.
  • El paso de una actividad a otra (transiciones): Salir del hogar para materno/kinder, salir de la guardería a la casa, dejar el juego para ir a cenar y acostarse .
  • Estar con un padre que está bajo estrés: El padre ocupa cocinar, limpiar, ir de compras, está tratando de terminar una tarea a tiempo, o se siente mal porque no tiene quién lo ayude.
  • Al final de un momento divertido o lleno de diversión: Después de un viaje al parque, después de que un buen amigo se va, después de jugar, perseguirse, o reir con mamá o papá.

Cuando los niños se cargan de una energía negativa (entran en 'berrinche'), no pueden pensar claramente. Ellos simplemente no pueden funcionar normalmente. Quieren cosas poco razonables y no están satisfechos con nuestros intentos de darles lo que quieren. Ellos no pueden escuchar en ese momento y la más mínima cosa les lleva a las lágrimas o rabietas.

Tu hijo necesita de tu cercanía y paciencia. No pueden salir de ese estado sin tu ayuda.

En momentos como este tu hijo te necesita para establecer límites razonables, amables y tenerte cerca de él mientras libera los intensos sentimientos que tiene. Este derramamiento de sentimientos, junto con tu amable atención y paciencia, es la manera más efectiva para acelerar el regreso de tu hijo a su sensible y amorosa forma de ser.

Una buena y vigorosa rabieta o un llanto copioso profundamente sentido, despejarán la mente de la emoción que lo conducía fuera de sí y le permitirá relajarse nuevamente y hacer lo mejor de la situación en la que está

Tu hijo en berrinche merece apoyo:

Hacer varios ajustes a nuestras expectativas es necesario antes de que podamos estar al lado de nuestros hijos a medida que liberan sentimientos reprimidos (berrinche) en un lugar público.

Tenemos que recordar que todo buen hijo tiene grandes sentimientos en lugares públicos. Esta es, por alguna razón, la forma en que funcionan los niños.

Tenemos que recordar que nuestra sociedad ha entrenado a la gente para que excluya y critique aquellas conductas de los niños que son saludables y naturales. Las personas desaprueban las payasadas, el ruido, la exuberancia, el exceso de la risa, las rabietas, el llanto, y que los niños pidan la atención que necesitan. Esta desaprobación está fuera de línea.

Los niños son buenos. Sus necesidades son legítimas, incluida la necesidad de descargar los malos sentimientos.

Tenemos que decidir que, como padres, es nuestro trabajo tratar bien a nuestro hijo. Cuando son otros adultos que lo critican, tiene sentido hacer lo que podamos para tratarlo con respeto.

Ser padre significa abogar por nuestros niños en muchos lugares: con los médicos y enfermeras, con los maestros, con los parientes, y con extraños.

Por último, tenemos que reconocer que los niños legítimamente necesitan mucha más atención de lo que que a veces consideramos que queremos dar.

Los adultos que ven la crianza de otra manera, o que tuvieron poca atención a sí mismos de niños, se molestarán cuando te ven dando atención amable a tu hijo. Podemos esperar que esto los moleste, pero no tenemos que ser gobernados ni agobiados por sus reacciones.

Los otros adultos son dueños y responsables de sus emociones, no nosotros. Así que cuando tu hijo estalle con sentimientos normales, reduce la velocidad de tu acción, y escucha.

Si ponerlo en el asiento del automóvil ha provocado lágrimas, quédate ahí con el, el cinturón de seguridad puede esperar un rato, deja que las lágrimas fluyan y el se desahogue. Escucha hasta que se termine. Debido a este llanto, todo tu día y el suyo mejorará.

Si es necesario, pueden trasladarse a un lugar más aceptable socialmente: Ve a la habitación del fondo, o mueve tu carrito del supermercado a una esquina de la tienda. Haz esto con tanta calma como sea posible. Tu hijo no está haciendo nada malo. Está siguiendo su instinto de expulsar sus sentimientos negativos para que pueda funcionar mejor. Él sabe lo que está haciendo. Es algo así como una alarma de carro que se enciende accidentalmente - es fuerte y a veces molesto, pero no es perjudicial para nadie.

Puedes planificar lo que vas a decir a las personas que expresan sus opiniones o preocupación. Es difícil llegar a un comentario que exprese: "Estamos bien. No te preocupes" en medio de las cosas salvajes que suceden, por lo que pensarlas de una vez es buena idea. Puedes adoptar alguna frase como: "Parece que estamos teniendo dificultades técnicas", " Mi hija sabe realmente cómo desahogarse ", " Es uno de esos días", "Después de que termine ella, voy yo", o simplemente " Estamos bien. Estamos liberando tensión" Un comentario como este da el mensaje de que estás a cargo y ayudando a tu hijo.

Está bien que te pongas al nivel de los ojos de tu hijo, pongas su brazo alrededor de él, y digas suavemente: "Hoy no vamos a comprar chocolates amor" en el super y escuches su rabieta. Es respetuoso, el límite es asertivo, y el estará recuperando su equilibrio tan pronto como le sea posible. Está expresando decepción ante tu negativa. Está bien. Mantente a su lado y permítele desahogarse y recuperarse de la emoción. 

Puedes ser capaz de prevenir algunos berrinches públicos: Los arrebatos públicos a menudo son desencadenadas por todo el trabajo que hacen los padres para que poder sacar a los hijos fuera de la casa en el primer lugar. Tenemos que vestirlos, recoger nuestras cosas, hacer llamadas telefónicas, encontrar objetos perdidos y todos terminan en un corre corre. Para el momento en que hemos llegado a un lugar público, su delicado equilibrio emocional ha sido lanzado fuera de base porque no hemos sido capaces de conectarnos bien con ellos. Sus mentes están llenas de tensión.

Pasa tiempo de uno-a -uno con tu hijo antes de que te lo lleves a un lugar público, para que ambos estén conectados y encaminados en caso de una situación difícil. Luego, permanece conectado. Utiliza el contacto visual, el tacto, la voz, y períodos cortos de atención para mantenerlo en la órbita de tu amor. Este contacto es profundamente tranquilizador, y a veces puede desactivar situaciones que tu hijo encuentre díficiles .Cuando veas que tu hijo se esté comenzando a molestar , haz contacto inmediato. Busca si puedes encontrar una manera de jugar, algo por lo que tu niño pueda reír. La risa alivia las tensiones de los niños y les permite sentirse mejor y más conectados. Si cuando haces el contacto, el niño comienza a llorar o hace una rabieta, haz lo que puedas para que tu hijo se pueda desahogar y sacar el estrés de su sistema. Su malestar se curará si los sentimientos se dejan salir.

Como uno de los padres que conozco lo expresó así:"Por fin he descubierto que es mi trabajo establecer un límitecuando él se pone un poco "loco", y es su trabajosacar sus sentimientos ante mi límite. Mientras lo escucho,la gente podrá no ser capaz de decir que yo estoy haciendo mi trabajo yque está el está haciendo el suyo, pero al menos yo sé que eso es lo que está pasando."

Texto original: http://www.handinhandparenting.org/article/helping-children-with-tantrums-in-public/

 

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Traducido por:

Andrea Acosta, Psicóloga

"Disciplina con Empatía": www.disciplinaconempatia.com

Derechos Reservados. 

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