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kidincarseatAl día de hoy no he escuchado que una mamá me diga "Vieras como le gusta sentarse en la sillita del carro" o "vieras lo calmado que se pone cuándo le voy a cambiar el pañal". Lo normal y común es que estás sean cosas que detonan "berrinches" (a veces en ellos o a veces en los papás ;P ) y que se vuelvan partes del día que no son nuestras favoritas.. o las de ellos. 

  

¿Por qué estás cosas son tan universalmente detestadas por los chicos? Junto con la lavada de dientes

Bueno si vemos estas 3 cosas tienen algo en común y es que requieren que los niños se queden inmoviles... tienen que quedarse quietos y pasivos para lavarse sus dientes, tienen que quedarse quietos para cambiarles el pañal y tienen que quedarse quietos no solo para amarrar su cinturón sino durante todo el viaje. El quedarse inmovil para un niño que está en plena etapa de movimiento y de descubrimiento es casi que una muerte lenta. No es que sean "berrinchosos", es que son actividades que van contra su naturaleza y como tal van a intentar negarse a ella y seguir su instinto de movimiento continuo. 

 

Eso no significa que no son impotantes de hacer o que renunciemos a la lucha y nunca salgamos en carro o dejemos que les salgan caries, tan solo significa que comprendamos que para ellos es díficil quedarse quietos en estas etapas. No es "malacrianza", es crecimiento y desarrollo normal. 

 

¿Existe alguna forma en qué estás situaciones no se vuelvan tan negativas con los chicos?

¿Qué podemos hacer como papás para intentar que no sean siempre luchas?

  1. Tiempo: Hay cosas que sabemos que nos pueden tomar más tiempo precisamente porque a nuestros hijos no les gustan. Si sabemos que la lavada de dientes o la amarrada al carro suele soponer más tiempo, entonces comencemos a alistarnos unos 5-10 minutos antes de la hora usual. Esto hace que a la hora de hacerlo podamos tener más paciencia con ellos vs estar "apresurados" y estresados porque "ya vamos tarde". 
  2. Conexión diaria: Conforme más conectados estemos con los niños, más ellos quieren colaborar. Esto no significa que un niño que no se deje sentar tranquilamente en la silla es porque no está "conectado", simplemente significa que aumentamos las posibilidades de colaboración si estamos conectados con ellos. En este caso y antes de iniciar una actividad que normalmente es percibida como "díficil" por ambos, utiliza unos minutos para jugar con ellos. Para besarlos, perseguirlos y demostrar que están en el mismo equipo. Esto aumenta las posibilidades de reducir la intensidad de la negativa a hacer el siguiente paso de la rutina
  3. Hazlo lúdico:  Si puedes hacerlo de forma jugetona... hazlo! No se trata de que los estás "malcriando" por hacerlo divertido... sino que el juego es el lenguaje del niño y en estas edades los niños responden más al juego que a la lógica. Mientras lo amarras a la sillita del carro puedes hacer que te enredas con el cinturón o que no sabes ponerlo y le amarraste un brazo encima de la cabeza... 
  4. Da opciones: Si el "qué" no es negociable como cambiar el pañal... puedes darle a elegir entre si se lo cambias acostado o de pie (Sí, es más incómodo pero a veces es más díficil hacerlo acostados con una llave) o si entra al carro por al puerta del conductor o la del pasajero. Puede que el dónde, cómo, en qué orden, con quién, etc sí pueda ser elegido. Da opciones siempre que sea posible 
  5. Contén y refleja: Si las anteriores no resultan o simplemente en ese momento no tienes tiempo (porque realistamente no siempre hay), puedes simplemente sentarlo a la silla mientras reflejas "Yo sé que no te gusta" "Te da calor en la silla, te gustaría ir suelto lo sé amor" mientras haces lo que tienes que hacer. No significa que dejas de ponerle el pañal o que no va a ir con silla, sino que igual lo haces mientras paralelamente validas su emoción y le das a entender que estás ahí para comprender su disgusto ante lo que está pasando

 

Y ante todo respira... son cosas por la que la mayoría de los niños pasan, son temporales y no es una "señal" de malacrianza o berrinche... tan solo es un niño que se quiere mover libremente.

 

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Andrea Acosta, Psicóloga

"Disciplina con Empatía": www.disciplinaconempatia.com

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